Luego de intentar fallidamente ocupar espacios, nominaciones y títulos, es sabio alejarse de la multitud para dedicarse al culto del yo, y luego esperar ese momento, para servir y co-crear.
Alejarse no es sepultarse, es entender que el ser más preciado (tú mismo) necesita de atención y cuidados, para luego servir por convicción y tenacidad.
Se necesita indudablemente pro hombres, que empiecen a solas la tarea más dura del ser humano: trabajar en sí mismo, luego así todas la transformación del entorno se hace de forma espontánea y natural; porque en definitiva, algo está mal cuando tenemos que forzar a las circunstancias , algo está mal cuando por fuerza obtenemos los que deseamos , algo está mal cuando obligamos al otro a que pose su mirada en nosotros.
Cómo quien dice, saber que posiblemente es el turno de otro y tú mientras debes esperar y prepararte para el tuyo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario