La sensación legítima de sentirte bien, es quizá la prenda que más luce al verse al espejo,
Quizá nuestro Pibe en un día de iluminación ,expuso tal esplendidez elevada a la
Segunda potencia y en ese "todo bien, todo bien" , que de frase de cajón suena espléndida ante inquisiciones sonrientes, pero que además sería total dicha que también nos defina.
Sentirse bien, no está tácitamente definido, pero sí perfectamente entendido en un sinnúmero de ejemplos que están asociados al deleite.
Sentirse bien no es pretencioso, es sencillamente una extensión del verbo estar, es pensar que en tu existencia , cada personaje, cositas y hasta la platica son elementos que adicionan nuestro mundo Polly Pocket y que sin mayor apuro podrán ser reemplazados sin luto eterno.
Sentirse bien, no es siquiera ausencia de enfermedad ni de líos terrenales, porque creo que no todos los marcianos deben sentirse tal; es más actitud , concepto y mambo de saber que tienes claro lo deseado o de pronto algo menos pragmático, tener preciso lo que no estarías dispuesto a negociar.
Lo claro es, que uno no sabe como llegar a este nirvana, pero irrefutable es, que una vez alcanzado nos aferráremos a él como cual soltería realizada , sin afanes, es incluso, hasta un matrimonio feliz pero contigo.
Espacio de Vergarita
Viviendo en la década en donde se tiene justamente el dinero para financiar tus sueños de 15, pero no son propiamente los que deseas ahora y que para ello necesitas otra década de trabajo.
domingo, 25 de junio de 2017
El todo bien, todo bien
martes, 20 de junio de 2017
¿A quién mudamos? ¿ los tuyos o los míos?
Cuando usted se muda con su pareja, lo ideal es que se dispusiera desde estrenar cucos hasta estrenar actitud y vicios, pero la verdad es que rebuscamos cada rincón de nuestra vieja casa y vida buscando lo mejor de lo mejor, o porque mejor no decirlo, trasladar al nuevo escenario todo aquello de lo que usted no ha podido ni quiere desprenderse, eso incluye desde la pijamita de peluche, las medias calientitas rotas, la almohadita preferida ... la lista es interminable.
Bien pareciera por todo lo anterior, que en esta nueva parentela, se estrena el Honorable Tribunal del Consenso, conformado por usted y su pareja, que probablemente estará en la misma tarea, por lo cual toda la cacharrería entrará juiciosamente por ese mismo filtro, hasta reducir la lista.
Ahora bien, ¿Qué pasa si entonces, eso incluye también a los amigos de la soltería loca, desenfrenada y confidencial?
Lo cierto, es que los amigos nunca están dentro del inventario de las parejas, porque quizá será odioso llevarlos al inexorable tribunal. ¿Qué sigue luego? ¿Dejarlos ir? O entrar en la pedagogía con su pareja sobre las ventajas, usos y bondades de ellos, para que comprenda lo práctico y querido que se vuelve tenerlos cerca como cualquier trasto que no logramos desprendernos.
Aunque hosca la comparación, Hay que reconocer que los amigos son un tesoro, (aunque en algunos casos solo uno sea el que los vea con ojo de afortunado,) pero aún así, no son agenda de conciliaciones ni tribunales, porque por los amigos que se van también hay lágrimas y duelos; cuando se va un compañero de aventuras y travesuras también se mutila una parte de nosotros,
Me atrevería a decir, que sea la decisión que se tome cambiará colosalmente no sólo la lista de contactos para degustar tu trago favorito, también estará en juego el respiro de tu monotonía y quizá el lugar apacible en época de guerra sentimental.
Es bueno decirte que si deseas conservarlos, te recomendaría que manejaras estas dos premisas:
1) Que tengan una amistad leal y que dicha lealtad sea extendida hasta respetar tu relación, tu pareja y tu nueva vida. 2) Prudencia para entender y clasificar las anécdotas públicas o aquellas a la que a ti y a él sólo diviertan.
De mi parte te adiciono, que seguro no tendré por el momento un manual de como entrenar amigos para tu nueva vida, pero por el momento aplica la premisa de trasladar y conservar lo mejor de ti a tu nueva casa, y eso incluye desde las cosas hasta las personas.
La importancia del GPS
Luego de intentar fallidamente ocupar espacios, nominaciones y títulos, es sabio alejarse de la multitud para dedicarse al culto del yo, y luego esperar ese momento, para servir y co-crear.
Alejarse no es sepultarse, es entender que el ser más preciado (tú mismo) necesita de atención y cuidados, para luego servir por convicción y tenacidad.
Se necesita indudablemente pro hombres, que empiecen a solas la tarea más dura del ser humano: trabajar en sí mismo, luego así todas la transformación del entorno se hace de forma espontánea y natural; porque en definitiva, algo está mal cuando tenemos que forzar a las circunstancias , algo está mal cuando por fuerza obtenemos los que deseamos , algo está mal cuando obligamos al otro a que pose su mirada en nosotros.
Cómo quien dice, saber que posiblemente es el turno de otro y tú mientras debes esperar y prepararte para el tuyo...