martes, 20 de junio de 2017

¿A quién mudamos? ¿ los tuyos o los míos?

Cuando usted se muda con su pareja, lo ideal es que se dispusiera desde estrenar cucos hasta estrenar actitud y vicios, pero la verdad es que rebuscamos cada rincón de nuestra vieja casa y vida buscando lo mejor de lo mejor, o porque mejor no decirlo, trasladar al nuevo escenario todo aquello de lo que usted no ha podido ni quiere desprenderse, eso incluye desde la pijamita de peluche, las medias calientitas rotas, la almohadita preferida ... la lista es interminable.

Bien pareciera por todo lo anterior, que en esta nueva parentela, se estrena el Honorable Tribunal del Consenso, conformado por  usted y su pareja,  que probablemente estará en la misma tarea, por lo cual toda la cacharrería entrará juiciosamente por ese mismo filtro, hasta reducir la lista.

Ahora bien, ¿Qué pasa si entonces, eso incluye también a los amigos de la soltería loca, desenfrenada y confidencial?
Lo cierto, es que los amigos nunca están dentro del inventario de las parejas, porque quizá  será odioso llevarlos al inexorable tribunal. ¿Qué sigue luego? ¿Dejarlos ir? O entrar en la pedagogía con su pareja sobre las ventajas, usos y  bondades de ellos, para que comprenda lo práctico y querido que se vuelve tenerlos cerca como cualquier trasto que no logramos desprendernos.

Aunque hosca la comparación, Hay que reconocer que los amigos son un tesoro, (aunque en algunos casos solo uno sea el que los vea con ojo de afortunado,) pero aún así, no son agenda de conciliaciones ni tribunales, porque por los amigos que se van también hay lágrimas y duelos; cuando se va un compañero de aventuras y travesuras también se mutila una parte de nosotros,

Me atrevería a decir, que sea la decisión que se tome cambiará colosalmente no sólo la lista de contactos para degustar tu trago favorito, también estará en juego el respiro de tu monotonía y quizá el lugar apacible en época de guerra sentimental.

Es bueno decirte que si deseas conservarlos, te recomendaría que manejaras estas dos  premisas:
1) Que tengan una amistad leal y que dicha lealtad sea extendida hasta respetar tu relación, tu pareja y tu nueva vida. 2) Prudencia para entender y clasificar las anécdotas públicas o aquellas a la que a ti y a él sólo diviertan.

De mi parte te adiciono,  que seguro no tendré por el momento un manual de como entrenar amigos para tu nueva vida, pero por el momento aplica la premisa de trasladar y conservar lo mejor de ti  a tu nueva casa, y eso incluye desde las cosas hasta las personas.


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